5. MEMORIA HISTÓRICA

En esta mesa se resaltó la importancia de asegurar un proceso de transición y empalme cuidadoso, que permita recoger el trabajo adelantado por la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación en las regiones, así como el trabajo de su Grupo de Memoria Histórica. También se recogió la importancia de que el nuevo Centro de Memoria Histórica previsto en el artículo 146 cuente con los recursos financieros necesarios, tanto a nivel central como a nivel regional, y que pueda cumplir sus funciones con independencia y autonomía.


Con ese propósito, se recomienda crear un Consejo Asesor del Centro de Memoria Histórica, conformado por académicos, organizaciones de víctimas y representantes de la sociedad civil de las regiones.


Así mismo, se recomienda que los procesos de reconstrucción de memoria cuenten con la participación real de las víctimas, y que incorporen el enfoque diferencial y de género, y la dimensión individual, familiar y colectiva.


Sobre la difusión y divulgación de la memoria histórica, se recomendó acudir a mecanismos no tradicionales o alternativos, incluyendo expresiones artísticas.
Se destacó la importancia del trabajo regional, y se sugirió la creación de días regionales de memoria, que coincidan con fechas emblemáticas para cada región, y la realización de un inventario de iniciativas no oficiales como insumo para la construcción de centros de memoria.


La creación de archivos con los documentos sobre memoria histórica debería utilizar la tecnología adecuada para prevenir su deterioro, e incorporar los documentos de las regiones. Para ello, sería útil recoger las lecciones aprendidas, tanto a nivel nacional en la Procuraduría y en la implementación de la Ley 975, como las experiencias internacionales.