Pronunciamiento de Louise Arbour, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos durante la presentación de su Informe sobre Colombia correspondiente al año 2006 Ginebra, Suiza, marzo 2007 (Traducción al español) “Pasando a Colombia, permítanme señalar que la situación de los derechos humanos sigue siendo crítica en varias regiones del país. La persistencia del conflicto armado y de la consiguiente violencia, y el impacto del narcotráfico y del crimen organizado, continúan afectando el ejercicio de todos los derechos humanos. Entre los más afectados están los defensores de derechos humanos, incluyendo sindicalistas y líderes sociales, las comunidades indígenas y afrocolombianas, las personas desplazadas, las mujeres, los niños y los periodistas. Los grupos armados ilegales son responsables de infracciones graves y sistemáticas del derecho internacional humanitario, y las guerrillas persisten en la toma de rehenes y continúan manteniendo en cautiverio a un número significativo de personas. Quiero saludar el anuncio del Presidente de Colombia sobre su acuerdo con la continuación del mandato de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en el país. También saludo que la rama judicial esté dando pasos significativos para investigar los delitos cometidos por grupos paramilitares, incluyendo los vínculos con servidores públicos, así como los esfuerzos para lograr reparar a las víctimas de violaciones de derechos humanos. Es crucial poner fin a las ejecuciones extrajudiciales y a las desapariciones forzadas, y garantizar que los grupos paramilitares desmovilizados no se rearmen. Hago un llamado a las autoridades en los términos más enérgicos para que protejan a los defensores de los derechos humanos y a las víctimas que han sido señalados y amenazados por demandar justicia”.